CANDIDATOS MEDIATICOS: Un ejemplo escandaloso
- Fecha: Oct 8,2009
Por NELSON GOMEZ / NG MEDIA
Muchos es lo que escuchamos sobre un término muy de moda: la sociedad mediática. Ya es más que el cuarto poder porque la apertura y masificación real de los medios de comunicación cambiaron totalmente el estilo de intercambio de informaciones en este siglo.
En esta carrera, donde los individuos corren a mayor velocidad que antes por la demanda de conocimientos y el bombardeo de informaciones, el mercado se torna más complejo y exigente, lo que motiva a que los políticos, aspirantes o no, tengan que buscar la forma de actualizarse y conectarse a los medios.
Pero, como toda revolución, mucha gente se confunde en el proceso y cree que sus propósitos sólo dependen de la moda, descuidando otros factores indispensables para cumplir las metas trazadas.
Esta es la razón por la que desde hace un tiempo considerable estamos viendo cada vez más a comunicadores de todas las ramas intentando cambiar de oficio aspirando a cargos electivos utilizando toda clase de mecanismos para que los partidos u organizaciones políticas les incluyan en sus boletas. Algunos son tan ilusos en esto que se presentan en provincias o municipios que ni siquieran conocen geográficamente, mucho menos a su gente y sus íconos sociales.
Es un fenómeno que ocurre en todos los rincones del mundo democrático, no solamente con periodistas, sino que tambíen debutan comediantes, actores, deportistas, religiosos y todo tipo de gente que busca trasferir popularidad social en política.
Los más osados se fanatizan por el marketing político y se ilusionan con ser electos inviertiendo cuantiosas sumas de dinero en publicidad y promoción; muchos animados por padrinos con proyectos presidencialistas y un presupuesto estatal a su disposición, porque es muy raro ver a alguien gastar los recursos de una herencia o una empresa.
Por ejemplo: en la Circunscripción No. 2 del Distrito Nacional se ha inscrito un periodista en las primarias del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) como aspirante a regidor, quien ha desatado una campaña promocional más grande que la de un senador, la cual incluye vayas gigantes, afiches en satinado colocados en todas partes, materiales impresos de todo tipo y —para colmo—un spot de radio en la emisora de tarifa más costosa del país, en la cual se paga 4 mil pesos por 30 segundos. Por Dios!




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